Al igual que su padre, también se dedicó a la composición. Muchas de sus obras estuvieron dedicadas a su ciudad, Irún, y a sus gentes, en particular, a sus compañeros de la banda. Tuvo especial vinculación con el barrio de Santiago, para el que le encargaron componer el pasacalle y la diana de sus fiestas patronales. Entre sus obras que se han localizado se encuentran pasodobles, polkas, valses, así como dos javas-rancheras y una guajira. También compuso al menos dos obras vocales, una de las cuales incluye el piano.