La obra Capricho para trompeta en do aparece mencionada en la necrológica de El Pueblo Vasco de 11-XI-1928.
Es posible que se trate de la misma obra que interpretó su malogrado hijo Luis como trompeta solista y que fue objeto de una interesante reseña periodística. La crónica de El Bidasoa de 14-IX-1919 menciona un concierto dentro del alarde musical de Santesteban: “Corría a cargo de la charanga La Popular, de Irún, la ejecución de un difícil capricho para cornetín [instrumento de la familia de la trompeta], original de don José Larruquert y escrito expresamente para su hijo Luisito: un mocoso que sin haber cumplido todavía los doce años, vence dificultades de tal magnitud, que maravilla a cuantos le escuchan. El andante del citado capricho es una melodía delicada que la cantó con claridad y gusto insuperables en un niño de esa edad. La fermata que precede al andante la dijo tan bien que el numeroso público que le escuchaba con simpatía, se puso en guardia esperando ya cosas mayores. Y así fue, en efecto. Un tiempo de polca lleno de escollos, con dobles y triples picados desde el principio hasta el fin, ejecutó con toda limpieza y sin dar muestras de fatiga para llegar al final del capricho, que es un allegro prestísimo, donde demostró el pequeño solista poseer una ejecutoria magnífica y un labio a toda prueba. La ovación que el auditorio tributó al niño Larruquert fue inenarrable. Pero conste que los más entusiastas, los que con más efusión celebraban los méritos del niño, fueron los aficionados de mejor calidad y los músicos. Y si no, que lo diga el ilustre maestro Larregla. La nota de sobresaliente que el tribunal de exámenes negó a Luisito en Irún se la dio pública y entusiásticamente el auditorio de Santesteban.” La crónica continúa más adelante: “En el casino de Santesteban, y a ruegos cariñosos de varios aficionados, el ilustre R. P. Donosti acompañó con el piano al niño Luis Larruquert el mismo capricho que habíamos oído por la mañana en el concierto. Tanto el R. P. Donosti, como el insigne pianista señor Stefaniai, pintor Nagi y señora, don Anastasio Pérez y otros señores músicos y aficionados que habían escuchado al diminuto solista, hicieron elogios de las facultades precoces del pequeño Larruquert.” Las referencias parecen ser al padre Donosti, José Gonzalo Zulaica Arregui (1886-1956), al compositor y pianista navarro Joaquín Larregla Urbieta (1865-1945), al pianista húngaro Emeric Stefaniai (1885-1959), al pintor húngaro Segismundo de Nagy (1872-1932), y al músico irunés Anastasio Pérez, que fue director de la banda irunesa La Iniciativa.
No se ha localizado la partitura.