Javier y Maite Echepare, Capricho para dúo de requintos

Este capricho de requintos está dedicado a Javier y Maite Echepare. Se trata del solista de requinto y clarinete de la banda de Irún, ya jubilado, y su hija, profesora de clarinete de la Escuela Municipal de Música de San Sebastián. Según nos informa amablemente Javier Echepare, la banda de Irún ensayó esta obra en tiempos en que José Antonio Canoura era el director de la banda (periodo 1976-1990), pero no se llegó a estrenar. Es posible que la partitura se encuentre en el archivo de la Banda de Irún, pero no tenemos noticia de ella.

De esta obra han aparecido por una parte particellas de tres instrumentos (una de ellas incompleta), un borrador de director completo y un guion de director incompleto, que se han encontrado entre la documentación de los descendientes del compositor. Por otra parte disponemos de las particellas de los requintos 1º y 2º, aportadas generosamente por Javier Echepare. Se trata de unas copias hechas por el mismo Echepare, que no dispone de la partitura completa, en que puso en limpio y aclaró la información de la partitura de la que extrajo la copia. 

Más aún, entre la documentación de la familia del compositor también se han encontrado particellas de cuatro instrumentos (una de ellas incompleta) de una obra llamada “Nuestras bellezas Uranzún (sic)”, capricho dedicado a la familia Echepare por el mismo Pedro Larruquert. Estas particellas muestran que se trata de la misma obra y solo se aprecian mínimas diferencias; por ejemplo, están en distinta tonalidad. Javier Etxepare nos informa de que desconocía la existencia de una obra con ese título. En esta segunda obra la trompeta desempeña también un papel de solista. Debido a la escasez de información de la primera obra, se ha tomado información de esta segunda obra para completar la primera.

Los dos temas principales del allegretto, movimiento central de la obra que toca el conjunto de la banda, coinciden con los de un pasaje del chotis “Angulero” del padre del autor, José Larruquert.

Las particellas de requintos son propiedad de Javier Echepare; el resto de particellas, etc., son propiedad de la familia Larruquert