Obra para varias voces «a cappella», con letra igualmente de Juan Basurko. Se trata de una obra de gran emotividad, por momentos desgarradora, compuesta a la muerte de su madre.
Disponemos de dos guiones diferentes: uno a 3 voces y otro a 4 voces, que es el que se ha usado aquí. Los dos guiones son propiedad de la familia Larruquert.
El guion de 4 voces tiene una bonita historia detrás. Su joven sobrina María Luisa «Poti», hija de su hermana Gloria, le expresó al tío el deseo de tener una obra suya. El tío le fue dando largas, pero la niña insistía. Aún el tío no se plegó fácilmente, y, a cada insistencia de la niña, mandaba a su sobrina cantar alguna marcha de San Marcial de las fiestas de Irún. Como la niña cantó a su tío tantas marchas como este le pidió, al final no le quedó más remedio que dar satisfacción a la niña. Y esa niña ha conservado la partitura durante muchos decenios, lo que ha permitido rescatarla aquí.
Posteriormente han aparecido varios guiones y particellas sueltas entre la documentación de los descendientes de Pedro Larruquert.
El programa usado para crear el sonido no puede generar la vocalización de la letra.