Este vals sentimental para acordeón reproduce la melodía de la obra para coro del mismo autor y del mismo título. Se ha localizado entre la documentación de los descendientes de Pedro Larruquert, el hijo del autor, y tiene la caligrafía de Pedro. La obra para coro se estrenó en 1923; en cambio, no sabemos de cuándo data esta versión para acordeón.
José Larruquert fue profesor en la Academia de música de Irún principalmente de instrumentos de viento-metal. Esta cuerda probablemente incluía también la percusión. En algún periodo figura como profesor de instrumentos de viento en general. Aún más: en algún momento debió de ser profesor de violín y/o violonchelo en la Academia de Música de Irún, ya que parece que lo fue del conocido médico Victoriano Juaristi.
Pues también fue profesor de acordeón, al menos del “conocido acordeonista Leandro Lopetegui, vecino de Elizacho, discípulo de don José Larruquert (q.e.p.d.) y que debutó en la billera de Estebenea hace 31 años. Exactamente los mismos que lleva trabajando en la Cía. Internacional de Coches Camas. Desde esa fecha, Leandro Lopetegui, enamorado de la música y de la danza, ha ido sembrando alegría en las fiestas de los pueblos de Guipúzcoa, del Baztán, la Barranca y Costa de Plata” (Luis de Uranzu en El Bidasoa, 29-IV-1950). Recientemente nos confirmó su hijo Ignacio Lopetegui, igualmente acordeonista, que José Larruquert enseñó a su padre a tocar el acordeón y ponderaba que, como ejercicios para practicar, el profesor le ponía mazurkas y otras danzas que escribía en el momento. ¿Un tal ejercicio podría haber sido este vals?