Obra escrita para esta popular sociedad irunesa, que se había fundado en 1922. El día de San Marcial de 1924 se interpretó “un bonito y airoso pasacalle original de don José Larruquert” (El Bidasoa, 5-X-1924), que puede que se trate de este.
Se programa que la charanga La Popular interprete el pasodoble Irun’go Atsegiña en forma de correcalles en el día de San Marcos de 1925, cuando los niños asilados vuelvan de comer las opillas en San Marcial. Por el mal tiempo, tuvo que trasladarse al siguiente domingo (El Bidasoa, 26-IV- y 3-V-1925).
Este pasacalle lo interpreta todos los años la banda de Irún acompañando la Cabalgata de los Reyes Magos.
En 1995, la banda de música «Ciudad de Irún» editó un casette titulado «Irungo musika gogokoenak» (Músicas favoritas de Irún), que incluye la obra «Irungo Atsegiña», atribuida en esa edición a Pedro Larruquert. Pero la obra resulta ser la que aquí se presenta, compuesta por su padre. Una posible causa de confusión puede ser que las particellas de la obra estuvieran copiadas por Pedro Larruquert, como las que nos ha proporcionado la Biblioteca de Irún.
Con respecto a esta confusión, no es el único caso que se da entre padre e hijo. Lo vemos también en el vals “Navegando sobre las olas”. El veterano músico de la banda de Irún José Silguero refiriéndose a muchos años atrás, se lamenta: “con los traslados de las salas de ensayo que tuvimos, además del poco cuidado que se tuvo con el repertorio (se destruyeron muchas partituras de bailables)…”. Continúa: “Y lo mismo con la marcha Irungo Atseguiña que se tocaba en la cabalgata de Reyes. Prácticamente fueron desapareciendo las partituras pues no existían las fotocopias. Ahí intervino Perico, que hizo la armonización…” De modo que Pedro Larruquert hizo nuevas partituras, que son las que tenemos actualmente.
En relación con la recreación de la partitura que hizo Pedro Larruquert, Silguero echa en falta el contracanto que llevaban los bombardinos y saxos tenores y que él aún recuerda con precisión: “Pienso que Perico obró con buena fe y escribió lo que teníamos en mente. Pues partituras ya no había. Y el contracanto no lo tuvo en cuenta. Yo que toqué esa pieza hace más de 60 años [información de 2022] y me acuerdo perfectamente de la instrumentación, vi que después de años sin tocarla, con la instrumentación de Perico, había cambiado algo. No la melodía, sino el acompañamiento”. “Cada vez que años después tocábamos esa marcha, lo echaba de menos y lo comentaba con compañeros como Javier Echeverría que tocaba el saxo tenor. Él se acordaba también”. Silguero también recuerda “…lo que me dijo José María Ruiz, bombardino solista cuando yo fui por primera vez en la Banda con ese instrumento: chaval, aunque no toques el resto, no dejes de tocar ese contracanto que es lo más bonito de la marcha.” La buena memoria de José Silguero ha permitido que nos haya copiado ese contracanto de bombardinos y saxos tenores, que corresponde a la cuarta frase de la marcha, y que ha sido incorporada en la versión que aquí se presenta.